Juego responsable

Apostar debe ser entretenimiento: un gasto que decides de antemano, como una entrada al estadio. Cuando se convierte en una forma de recuperar dinero o de escapar de algo, deja de serlo.

Solo mayores de 18. En México las apuestas están prohibidas para menores de edad, y todas las casas con permiso SEGOB verifican la identidad antes de dejarte retirar.

Cinco reglas que funcionan

Fija un presupuesto

Decide cuánto puedes perder al mes sin que afecte a tus gastos, y trátalo como dinero ya gastado.

No persigas pérdidas

Subir la apuesta para recuperar lo perdido es la forma más rápida de perder más. Una mala racha se acepta, no se corrige.

Pon un límite de tiempo

Apuesta con un horario, no a cualquier hora. Las apuestas en vivo están pensadas para que no quieras parar.

Nunca con dinero prestado

Ni tarjetas de crédito para apostar ni préstamos. Si llegas a eso, ya no es entretenimiento.

Y la quinta: no apuestes con alcohol ni cuando estés enojado o triste. Las peores decisiones se toman ahí.

Señales de alarma

Si reconoces varias de estas, es momento de parar y pedir ayuda:

Señal Qué significa
Apuestas más de lo previsto El presupuesto ya no pone el límite
Piensas en apostar a todas horas Ocupa un espacio que antes era de otras cosas
Ocultas lo que apuestas A tu pareja, tu familia o tus amigos
Pides dinero para apostar O para cubrir lo que perdiste
Te sientes mal si no apuestas Irritable, ansioso o sin ganas de nada

Herramientas de tu casa de apuestas

Las casas con permiso tienen una sección de juego responsable en su sitio. Búscala en el pie de página y úsala antes de necesitarla:

Dónde pedir ayuda en México

Línea de la Vida: 800 911 2000. Atención gratuita y confidencial de la Secretaría de Salud, las 24 horas, también para adicciones.

Los grupos de Jugadores Anónimos se reúnen en varias ciudades del país y no piden nada a cambio.

Pedir ayuda no es un fracaso. Es lo que hace la mayoría de la gente que consigue dejarlo.

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